Fotografía de Felipe Vega

Lo Esencial: un tico filmó un nacimiento en Sarapiquí y ganó Santiago Wild

Felipe Vega Con, 28 años, primer costarricense en ganar una categoría del festival de cine de naturaleza más importante de Latinoamérica

Una aclaración antes de empezar.

Este artículo no habla de la fauna nocturna como espectáculo. No es una nota sobre "los animales asombrosos que esconde Costa Rica" ni una invitación a verlos. Esa es otra conversación, y casi nunca termina bien para los animales.

Este artículo habla de un costarricense de 28 años que entró al bosque de Sarapiquí en setiembre de 2025 a tomar fotos de rutina y volvió con uno de los nacimientos más raros que una cámara puede registrar. Ese minuto y medio acaba de hacer historia.

Lo que sigue son seis hechos, todos verificados con fuentes primarias, sobre por qué el corto Lo Esencial de Felipe Vega Con importa más allá del trofeo.

Un minuto y medio que tomó seis días de bosque

Felipe entró al bosque con un plan modesto. Quería conseguir algunas fotografías de la presencia de murciélagos blancos hondureños — una especie que ya había buscado, sin suerte, en visitas anteriores1.

Las lluvias intensas de la temporada hacían casi imposibles las tomas del vuelo nocturno. La fauna silvestre no tiene guion. Los actores principales son animales en libertad que a veces aparecen y muchas otras no.

Esa salida tomó seis días de campo y cerca de treinta horas de trabajo entre expediciones, edición y animaciones dibujadas a mano por él mismo1. Felipe es artista visual graduado de Artes Plásticas y trabaja en diseño gráfico. Empezó a fotografiar naturaleza en la pandemia, en 2020.

Leé eso de nuevo: seis días de campo destilados en noventa segundos. La paciencia es la materia prima del cine de naturaleza, y casi nunca aparece en los créditos.

La especie se construye su propia casa

Murciélago blanco hondureño bajo hoja de heliconia plegada como tienda de campaña
*Ectophylla alba* en su refugio de heliconia · Foto: Felipe Vega Con

El protagonista del corto es el murciélago blanco hondureño (Ectophylla alba), una especie que vive en los bosques tropicales de Honduras, Nicaragua, Costa Rica y el oeste de Panamá. Mide entre tres y cuatro centímetros. Tiene pelaje blanco nieve, nariz y orejas amarillas. Es el único miembro de su género2.

Su comportamiento más extraordinario no es el color. Es la arquitectura.

Estos murciélagos muerden con precisión las venas laterales de hojas de heliconia hasta plegarlas en forma de tienda de campaña. Debajo de esa cubierta vegetal viva, viven en pequeños grupos de cuatro a quince individuos. Cuando el sol atraviesa la hoja, el reflejo verdoso sobre su pelaje los oculta casi por completo de los depredadores2.

Un matiz que vale declarar: la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo clasifica como Casi Amenazado3. La deforestación y la pérdida de heliconias — su única casa — son su principal amenaza. Filmarlo es también documentar algo que el resto del trópico está perdiendo.

Lo que nunca esperaba encontrar

Bosque tropical denso de Sarapiquí con vegetación de heliconias y dosel cerrado
Bosques de Sarapiquí, Heredia · Felipe regresó muchas veces antes de capturar lo que buscaba

Cuando Felipe entró al bosque ese día específico, ni siquiera lo buscaba.

No esperaba encontrarme con un nacimiento.

Iba a tomar fotos. Encontró una hembra de murciélago blanco hondureño en pleno parto. Lo grabó. Un nacimiento de murciélago en libertad es uno de los momentos más raros y difíciles de registrar en la fauna tropical centroamericana — son animales nocturnos, crípticos, que casi nadie ha visto fuera de un libro.

Felipe construyó el corto a partir de ese momento. La narrativa no es documental clásica. Es una metáfora. Él mismo lo dice:

A veces salen de cosas silenciosas, de cosas muy pequeñas y frágiles.

Felipe Vega Con

Y tiene una tesis editorial detrás. Los murciélagos cargan estigma. Felipe eligió contarlos diferente1. No para documentar — para cambiar la imagen mental que cargamos sobre una especie que casi nadie ha visto de cerca.

El festival más importante de cine de naturaleza en Latinoamérica

El Festival Santiago Wild lo organiza la plataforma chilena Ladera Sur con el apoyo de National Geographic Society y Jackson Wild Fest4. Es, por consenso de la industria, el espacio más importante de cine de naturaleza en Latinoamérica.

La edición 2026 fue la sexta. Reunió más de 250 postulaciones distribuidas en aproximadamente diez categorías. La premiación se realizó el 7 de mayo en Santiago de Chile, en el Centro Cultural La Moneda. El jurado incluyó productores y cineastas que han trabajado con Netflix, Disney y National Geographic1.

Felipe ganó la categoría Exploradores Digitales, que premia piezas audiovisuales breves creadas específicamente para plataformas digitales y redes sociales4. Compitió en la final contra una realizadora de Perú y tres de Chile. Viajó por cuenta propia, sacando de sus ahorros, después de enterarse de la nominación.

Es la primera vez que un costarricense gana una categoría del festival.

Para mí es realmente un honor ser el primer tico en ganar.

Felipe Vega Con

Lo que esto significa para Costa Rica

Felipe Vega Con sosteniendo el trofeo del puma en la ceremonia de premiación de Santiago Wild 2026
Felipe Vega Con en la premiación · Centro Cultural La Moneda, Santiago de Chile

Acá viene el matiz que distingue periodismo de propaganda.

Ganar Santiago Wild no convierte a Costa Rica en potencia de cine de naturaleza. La delegación costarricense en el festival incluyó a otros realizadores nominados en distintas categorías — con documentales sobre fauna como la ranita de ojos dorados — y ninguno alcanzó el primer lugar1. El reconocimiento es individual antes que sectorial.

Pero abre algo. Significa que un realizador joven, sin equipo, sin productora detrás, financiándose el viaje con ahorros propios, puede competir en la liga de Netflix, Disney y National Geographic. Y ganar. Eso no estaba pasando antes.

Significa también que el bosque de Sarapiquí — esa misma geografía que Felipe recorrió en setiembre — sigue sosteniendo encuentros que casi ningún otro país del trópico puede ofrecer todavía. La cobertura forestal de Costa Rica subió de 21% a 57% en cuarenta años. Esa decisión política, repartida en décadas y sostenida con tarifas y combustibles, es lo que hace posible que un costarricense de 28 años pueda volver de seis días en el bosque con un trofeo internacional bajo el brazo.

Dónde verlo

Lo Esencial está disponible en YouTube desde su estreno. Pero este sábado 23 de mayo, de 10 a. m. a 12 m. d., se proyecta de forma presencial en el CETAV del Parque La Libertad, dentro del ciclo Abejas y Bichos. La actividad es gratuita y abierta al público, presentada por Esencial Costa Rica, el Ministerio de Cultura y Juventud, el Parque La Libertad, Costa Abeja y ANCAR.

Lo que tenés enfrente en esos noventa segundos:

  • Una especie que la deforestación del resto del trópico ya está borrando
  • Un nacimiento que casi ninguna cámara ha registrado en libertad
  • Un realizador costarricense de 28 años trabajando solo, con ahorros propios
  • El primer premio en una categoría de Santiago Wild para Costa Rica
  • Seis días de bosque que la mayoría de los cines documentales nunca contabilizan

Un minuto y medio. Pero no es corto.

● Lugar visitado · Sarapiquí, Costa Rica